El ojo de la aguja

rustedbox:

Al amor llegue con un grito de seda
y puse las dos mejillas
el cuerpo y la conciencia

Nada quedó de mi
ni siquiera una carta,
ni siquiera un espejo donde reconocerme.
Mas aprendí a pasar
por el ojo de la aguja,
es decir a perdonar sinceramente.
A dejar la piel en el alambre,
a dolerme desde los pies
a la cabeza.

Lo perdí todo.
Y cuando entendí que no sabia defenderme de la gente,
respondi con una bofetada de ternura,
porque yo sé
que solo los dulces heredarán la tierra.

Mia Gallegos (San José - Costa Rica 1953)

Saudade

El día que desperté las sábanas no eran más que olas, entonces me levanté y te esperé en la playa donde te gustaba ir a dormir. Despierta, amor; tengo tantas ganas de quererte.
Y tus ojos seguían cerrados pero yo sabía que llorabas de verme, y nunca entendí por qué no te dije que te equivocabas, que cambiaría los mejores versos con tal de verte sonreír. O simplemente abrazarte, como cuando te conocí y supe que ya no te irías de mi, de nosotros.
Y a veces creo que lo imaginé todo, que cada mañana extiendo mis brazos y me duele un rayo en el pecho de no encontrarte más.
¿Qué estabas haciendo, amor, el día que nació la estrella que guía nuestro barco?
Sé que navegas en las noches, cuando el viento es frío y no tengo miedo de dejar los pies fuera de la cama. Que me miras desde la ventana, convertido en gato o en mosquito; o vuelto ese afilado hielo que se adhiere al vidrio y se desvanece cuando me acerco.
Yo no sé qué es lo que hago pero me gusta esperar la tarde, donde me han dicho que regresan todas las aves que se marcharon al sur, aunque yo mire al noreste.

Que mi casa siempre sea ese lugar detrás de tus orejas.
Verde

Te miras mejor, amor
entre sábanas aunque no estés,
cuando te abrazo en mi almohada
de plumas que me recuerda historias de niña.
Tu sonrisa es mejor
si la iluminan los cuadros de la tarde,
si mantienes tus ojos asiáticos.
Te quiero, amor
cuando leo tu boca por los agujeros del periódico,
con cada barco que se hunde por las noches
y con todo el polvo que levantas en mi piel.

Pensées
Blaise Pascal
“Je ne sais qui m’a mis au monde, ni ce que c’est que le monde, ni que moi-meme; je suis dans une ignorance terrible de toutes choses; je ne sais ce que c’est que mon corps, que mes sens, que mon ame et cette partie meme de moi qui pense ce que je dis, qui fait reflexion sur tout et sur elle-meme, et ne se connait non plus que le reste. Je vois ces effroyables espaces de l’univers qui m’enferment, et je me trouve attaché à coin de cette vaste etendue, sans que je sache pourquoi je suis plutot placé en ce lieu qu’en un autre, ni pourquoi ce peu de temps qui m’est donné à vivre m’est assigné à ce point plutot qu’à un autre de toute l’eternité qui m’a precedé et de toute celle qui me suit. Je ne vois que des infinités de toutes parts, qui m’enferment comme un atome et comme une ombre qui ne dure qu’un instant sans retour. Tout ce que je connais est que je dois bientot mourir; mais ce que j’ignore le plus est cette mort meme que je ne saurais eviter.”


Vía: ch4rcoal